Vacuna de la rabia en gatos: cuándo y si es obligatoria
GATO · VACUNA DE LA RABIA01Cuándo y cada cuánto
La rabia es una vacuna esencial tanto para la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA) como para la Asociación Americana de Veterinarios Felinos (AAFP). El intervalo del refuerzo no lo marca solo la vacuna: la normativa local puede exigir una dosis anual aunque el producto esté aprobado para tres años. El veterinario anota la próxima fecha en la cartilla y esa es la referencia. El resto del calendario del gato adulto está en el artículo sobre qué vacunas necesita un gato adulto.
02El gato de interior no queda fuera
Un gato que no sale no está cubierto legalmente: el certificado de rabia en vigor hace falta para una mudanza, un viaje, una residencia felina y muchas veces para una consulta rutinaria. Sin el sello en la cartilla no lo aceptan en una residencia ni lo dejan cruzar una frontera. Además, hasta un gato estrictamente de interior acaba alguna vez en el rellano o en el balcón. Qué más necesita un gato sin acceso a la calle lo vemos en el artículo sobre las vacunas del gato de interior.
03Qué dicen las normas donde vives
En España no hay una norma única: según el Ministerio de Agricultura, son las Comunidades Autónomas las que fijan su estrategia de vacunación a partir de un análisis de riesgo. Por eso en unas la vacuna antirrábica es obligatoria y en otras no, y la frecuencia de revacunación que marca la comunidad puede no coincidir con la ficha técnica de la vacuna. Conviene mirar la norma de tu comunidad; en el resto de países hispanohablantes el intervalo lo fija la normativa nacional y lo confirma tu veterinario.
04Por qué al gato se le pone un tipo concreto de vacuna
En los gatos puede aparecer, muy de vez en cuando, un tumor en el punto de inyección: el llamado sarcoma asociado a la vacunación. Es poco frecuente pero difícil de tratar, así que se prefieren vacunas recombinantes sin adyuvante, el aditivo que refuerza la respuesta inmunitaria. La vacuna de la rabia sin adyuvante está aprobada hoy para un año, y por eso en gatos el refuerzo suele ser anual. Por lo mismo el pinchazo va lo más abajo posible en la pata trasera derecha y no en la cruz.


